Crédito fotografía: 
Alberto Sepúl
Un valioso y categórico 1-0 logró el barbón ante Huachipato, que le permite distanciarse a cuatro unidades del colista Colo Colo. Ahora el equipo de Juan José Ribera, comenzará a preparar las semifinales de la Copa Sudamericana.

Coquimbo Unido cerró el año 2020 con un revitalizador triunfo sobre Huachipato, en encuentro válido  por la fecha 26 del Campeonato Oficial en la Primera División. Los dirigidos de Fernando Solís, quien reemplazó al suspendido Juan José Ribera, se impusieron por la cuenta mínima sobre los acereros, tras el tanto convertido por Lautaro Palacios a los 21 minutos de juego. De esta manera el aurinegro, que desde ahora se abocará a preparar los duelos válidos por las semifinales de la Copa Sudamericana (enfrentará los días 7 y 14 de enero a Defensa y Justicia de Argentina), vuelve al triunfo en la liga local, lo que no conseguía desde la fecha 19,  cuando de local doblegaron por 2-1 al actual líder Universidad Católica.

Era necesario sumar y ganar, como había dicho en la previa el deté Ribera, entendiendo que recién volverán a la competencia nacional a mediados de enero (18 ante Curicó), siempre y cuando no avancen a la final de la cita internacional, ya que de esa manera se alejan a cuatro unidades del actual colista Colo Colo, equipo que en esta fecha no disputó su compromiso ante Unión La Calera.

Nuevos nombres 

Además de la validez de la victoria en calidad de visitante, indispensable para fortalecer la confianza y trabajar con mayor tranquilidad, el equipo Pirata, que ha acusado el desgaste de competir en dos frentes, presentó variantes en el once titular. Por fin apostaron por jugadores que estaban reclamando minutos desde como José Aguilera, Felipe Villagrán, aunque el zurdo a visto más acción, y el venezolano Rafael Arace, quienes mostraron sus deseos, dejando la piel en la cancha.

Desde el pitazo inicial se vio un equipo más fresco, rápido y concentrado, que se replegaba en tres cuartos cerrando los caminos al rival, para generar rápidas contras que comenzaron a provocar estragos en el fondo de los negro-azules. El portero Gabriel Castellón, rápidamente comenzó a tomar el protagonismo en el 0-0 evitando que festejaran los aurinegros que se crearon oportunidades en los pies del argentino Palacios, en un lanzamiento libre de Villagrán y, otro remate de  Arace.

De ahí que no extrañó el tanto de la apertura del marcador, a la postre el único del encuentro,que llegó a los 21 minutos por intermedio del “Angel” Palacios. El trasandino pareció sin marca por el segundo palo para encontrarse  con el balón que no había sido despejado por el acerero Sotelo, tras un lanzamiento de esquina ejecutado por la buena zurda de Villagrán.

El Sub 21

Lo mejor estaba por venir. Los Piratas no se atrincheraron en su propia zona, por el contrario, se defendieron con el balón, aprovechando los espacios y con amplitud de cancha, resultando claves en los desplazamientos y en la movilidad las bandas por donde ventilaban Espinoza que se asociaba con Arace y el propio Villagrán, que se entendió como si siempre hubiese jugado en la lucha por los puntos con José Aguilera, un sub 21 que no sólo aportó en los 77 minutos que permaneció en el campo de juego, sino que se alza como una real alternativa para las futuras exigencias que tendrán los hombres de Ribera en enero próximo.

Fue así como las oportunidades para ampliar las cifras se sucedieron en los minutos que siguieron hasta el pitazo final. Coquimbo se movía por el césped del CAP con soltura. Ya no se hablaba del desgaste, sino que en el momento que comenzaría a abrochar  la victoria para lo cual resultó determinante Castellón y la poca eficacia en la definición que mostró Arace quien pudo aumentar a los 33’ y 47’, o el propio Espinoza, quien en una proyección, remató de manera frontal a las manos del cuidatubos local.

El dominio se hizo abrumador. El portero porteño Matías Cano, prácticamente no intervino en el primer capítulo, salvo un par de centros bien controlados, ya que los centrales porteños, bien liderados por Pereyra, González ( reemplazó tempranamente a Osorio que salió por un golpe en la cabeza) y el “Benja” Vidal, esta vez cerraron todos los caminos.

Si en la primera fracción el dominio aurinegro resultó sin cuestionamientos, el guión del segundo periodo fue muy similar, aunque poco a poco Coquimbo bajó su intensidad en la recuperación. Cedió la iniciativa a los hombres de Florentín, aunque eso no significó que Cano se convirtiera en actor. De hecho un remate de Escobar, a los 62’, fue lo más peligroso del local.

El afán  de los de la usina por llegar al gol, los llevó a cometer muchos errores. El primero en acusar la impotencia fue el zurdo  Cristian Cuevas, quien golpeó a Farfán. Fue en ese momento que Coquimbo se agigantó, jugó con los espacios, construyó peligrosas contras en los pies de Aguilera, quien malogró el segundo a los 66’, obligando a una gran intervención a Castellón.

El travesaño 

El partido se jugó bajó los términos impuestos por Coquimbo. Huachipato, ante la incapacidad de mostrar profundidad, comenzó a buscar en el juego aéreo que casi le da resultados sobre el final cuando Rodríguez le ganó a todos en el brinco y su cabezazo hizo que el balón se estrellara en el travesaño de Cano cuando este estaba vencido. Se jugaba el quinto minuto de descuento cuando el barbón vivió su peor momento. Sin embargo, ya no quedaba tiempo para más sufrimientos.

Luego de esta victoria, Coquimbo se mantiene  en el penúltimo puesto de la tabla con 26 unidades, aunque se alejó a cuatro del colista Colo Colo, por lo que se concentrará para la cita sudamericana.

Huachipato en tanto, se mantiene con  34 unidades, y su próximo rival en el certamen será Universidad Católica.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

 

Lo más visto hoy

 

Diario El Día

 

 

 

X